Creo que fue Calamaro quien dijo que ¨todo lo que termina termina mal y si no termina se contamina mal¨, como Andrecito fue parte de esto, no puedo dejar de citarlo realmente.
No puedo decir que estoy triste, ya no. Pasaron varias semanas desde la última vez que hablamos, nos vimos, respiramos el mismo aire, nos miramos, compartimos y todavia me sigo arrepientiendo de que todo haya terminado tan mal. Mi pregunta es ¿cómo hace uno para que las cosas no se pierdan?.
Uno comparte con una persona más allá del sentimiento de cariño/amor muchas cosas: gustos, deseos, planes, proyectos, momentos, horas, minutos, conversaciones, sentimientos, ideas, espacios. Y no me entra en la cabeza como es que todo se esfuma tan rápido, ¿acaso todo eso fue efímero? irreal? ¿nunca existió?, lo que si se es que se perdió, se perdió en el tiempo y parece que para siempre.
Comienzo a creer que la amistad entre personas que fueron pareja es imposible, nunca lo creí asi, de hecho mi primer planteo sincero y de corazón fue: no quiero dejar de verte, por favor. No quiero perder los momentos y cosas que comparto con vos, son importantes para mi. Nunca en mi vida dije tan seriamente: seamos amigos.
Todo terminó para la mierda, ni el msn podemos compartir ahora, ni un hola por mensajito, nada. ¿A donde mierda se fue el amor? ¿En donde quedaron esas charlas de horas donde pensabamos que teníamos demasiado en común? Habrá sido una realidad virtual, en otro plano de la existencia, habremos dicho palabras por decir, sin sentido.
Nos habremos jurado cariño sin sentirlo, nos habremos enamorado de la nada. En eso estamos, en la nada.
Te extraño en mi vida, perdón.

¿Estaré en el camino equivocado? No lo se. Siento angustia, dolor, pena, miedo. Si mi crisis de personalidad se iba resolviendo de a poco, estos momentos me hacen pensar que realmente estoy tan perdida como al comienzo. Que los senderos que tomo no son los indicados. ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo pensar?.
No creo que tengas consciencia de las cosas que no digo, de las que pienso y espero no sentir. De los momentos perfectos que me regaste, de los que pretendo tomar una fotografía mental para nunca olvidar. Me hiciste creen en algo que pensé y creí ya no era parte de mis planes. Guardo tus palabras dentro mio, como grandes tesoros. Palabras que me hicieron y hacen sentir, querer, temblar, ansiar, suspirar, anhelar, extrañar, enamorar y querer más.
Una relación es una sociedad, de partes iguales, con responsabilidades similares y lugares diferentes. Es un trato en que uno decide a consciencia ser con y para el otro. Es saber querer, saber respetar, esperar, escuchar, es querer aprender, es querer ser querido, es dar, es amar, es quererse a uno mismo cuando esta con el otro.
Ya no tengo miedo, ni pánico, sólo me queda disfrutar. Gracias por recorrerlo conmigo, gracias por acompañarme, por incitarme, por quererme … gracias por lavarte el pelo dos veces, por disfrutar de los rituales caseros, por los planes, por las correciones, por los silencios, por las peleas, las peliculas, y podría pasarme asi un largo rato.
No tengo miedo, hace tiempo que no sentía el poder caminar de la mano de alguien y confiar, sentirme segura, cuidada, querida y respetada. ¿Me estaré confiando demasiado? Espero que no, porque mis cartas están sobre la mesa, a la vista, y lo peor, no me guardé ni un sólo as bajo la manga. Vuelvo a preguntarme ¿Habré bajado demasiado las defensas? y sólo puedo responderme: junto a él no necesito defensas, es puerto seguro, costa descubierta, isla conquistada, país de nunca jamás.
Finalmente llego a una bifurcada, la alta velocidad realmente disminuye mis sentidos, me adormece, me expone, abre mi mente, tal vez hasta mi corazón. Momento único, derecha o izquierda, bien o mal, razon o corazón, ser o no ser, arriesgarse o no.